Nosotros


Pablo López Visús


Sí. Hace unos años tuve la oportunidad de ser uno de los “culpables” que en plena crisis de los 40 fundó Twist. Justo en el momento álgido de otra crisis, la económica. Y sin cartera de clientes. Vamos, todo un reto. Y bajo mi responsabilidad recayeron las relaciones de la empresa.

Me encantan las relaciones personales y cuidar a mis clientes, a los que considero mis amigos. Desde siempre, lo que más me satisface de mi trabajo es el reconocimiento de un cliente a un trabajo bien hecho. De la misma manera que me gusta reconocérselo a nuestros colaboradores–nuestras empresas amigas-. Y que el equipo de Twist se sienta satisfecho de su trabajo. Este es el mejor premio.

En Twist nos lo curramos para llegar a ese reconocimiento. Porque si al trabajo y experiencia le unes la honestidad, el entusiasmo y la coherencia en todo lo que haces, esos premios llegan (los otros premios, Leones, Soles,…se los dejamos a quien pueda interesar).

Angel Centenera


Siempre cuento que Twist es el resultado de una “pataleta”. Un cabreo de esos monumentales que se pillan los niños pequeños y ya no entran en razón.

Así fue, básicamente, como sucedió. Después de muchos años formándome en las grandes multinacionales tratando de encontrar una agencia con la que me sintiera plenamente identificado, entendí que eso solo sucedería si la creaba desde cero. Así nació Twist. Con 130 principios que, desde hace unos años, rigen el día a día de nuestra pequeña agencia. Que si bien es cierto, dista mucho de ser perfecta, se parece un montón al lugar en la que yo siempre había querido trabajar. Y estamos muy orgullosos no solo de lo que hacemos, sino de cómo lo hacemos.

Creatividad al servicio de las ventas, que son las que hacen funcionar el mercado. Creatividad de la que mejora los resultados, no de la que solo llena las estanterías de trofeos o capta las miradas del sector. Creatividad que responde a Insights profundos y reales, no a modas o tendencias del momento. Así es como trabajamos en Twist.

Javier Sánchez


Apasionado del marketing y de la vida. Me encanta la psicología, la sociología, pedagogía, y todo lo que acabe en ”gía”. Padre de familia, y también de Twist. Sueño con echar un vistazo atrás cuando sea viejo y pensar: “mereció la pena, hice algo bueno por el mundo”.

Sé que el marketing tal y como se concibe por muchas empresas no te hace estar especialmente orgulloso. Por eso me encanta pensar, darle vueltas a todo hasta dar con ideas y estrategias que no sólo vendan. Que construyan algo nuevo y emocionante, que estimulen emociones positivas en la gente, que provoquen sentimientos de gratitud, que la gente quiera compartir porque sí.

En otras empresas me llamarían planner, estratega o cualquier otra estupidez. En realidad me dedico a generar ideas, darles forma y alinearlas con lo que los clientes desean y sus consumidores necesitan. Como todos aquí en Twist.

Manu Álvarez


Ahora escucha la historia de mi vida de cómo el destino cambió mi movida, sin comerlo ni beberlo llegué a ser el CTO de una empresa llamada Twist…

Al oeste en Madrid crecía y vivía sin hacer mucho caso a Lions y Soles,  hacía campañas sin cansarme demasiado porque por las noches me sacaba el graduado. Cierto día, montando un micro con los chicos unos tipos del barrio me metieron en un lío y mi madre me decía una y otra vez:
-¡Con el que parece inteligente, el amable y el de la perilla te irás a Twin!-

Llamé a un taxi, cuando se acercó su molona matrícula me fascinó.
Quería conocer a la clase de clientes que me espera en Twist con aire sonriente…
A las 9 llegué a aquella casa y salí de aquel taxi que olía a cuadra, estaba en Twist y la cosa cambiaba, mi trono me esperaba y el príncipe llegaba. Jah!

David Guimaraes


Empecé en esto de la publicidad desde muy jovencito. Exactamente con minutos de vida. De padre y madre publicitarios, todo apuntaba que alguno de los tres hijos podríamos dedicarnos a esto. Y yo, fui quien decidió tomar el relevo.

En mi caso, a diferencia del protagonista de 13,99€, nada de rodajes en el Caribe, viajes en primera, fiestas locas o un descapotable alemán aparcado en mi loft de 500m2. Para mi, afortunadamente, la realidad ha sido bien distinta ya que, conociendo algún caso parecido, he podido constatar que el final es igual de tenebroso. Eso sí, puedo decir que he disfrutado y sigo disfrutando de esta profesión todos los días.

Después de vivir en Barcelona y Madrid, de trabajar en multinacionales y pequeñas boutiques creativas, decidí que necesitaba otra cosa. Quería formar parte de una agencia diferente. Que entendiera el marketing desde un punto de vista creativo. Y la creatividad como una herramienta eficaz de ventas. Una agencia que buscara la mejor creatividad desde la estrategia hasta el producto final.

Esa agencia ya la he encontrado y se llama Twist

Somos inconformistas por naturaleza, alejándonos de las inercias de cualquier modelo tradicional de agencia y basándonos en tres pilares:

Implicación. Compromiso con mayúsculas. Apostamos una parte de nuestros beneficios a resultados. Por eso, dedicamos todos nuestros recursos a alcanzar los objetivos del cliente. Y no a participar en concursos.

Consistencia. Solo cuando has estado en ambos lados de la mesa eres capaz de entender la realidad y el alcance de cada situación. Aportamos solidez estratégica y criterio en todo lo que hacemos. Anticipándonos. Profundizando. Haciendo las preguntas adecuadas. Al fin y al cabo nuestro dinero está en juego.

Agnosticismo ejecucional. Un plan digital no puede apostar por un medio o un soporte. Las ideas y la estrategia deben determinar la importancia del canal. Nunca al revés. Solo así podemos responder de verdad a los retos de cada cliente. Sin ataduras. Sin conflictos de intereses.

Porque apostamos, nos implicamos. Porque nos implicamos, necesitamos ser consistentes. Porque somos consistentes, tenemos que ser agnósticos. Estos pilares y 5 socios somos los cimientos de Twist. Y una trayectoria de 23 años de experiencia en marketing, con un buen número de primeras marcas, de diversos sectores.